lunes, 4 de abril de 2016

Cómo afectan los videojuegos a los niños y adolescentes

 VIDEOJUEGOS
Cómo afectan los videojuegos a los niños y adolescentes

El gran problema de los videojuegos -frente a la televiso  - es que los videojuegos, como consecuencia de su estructura repetitiva y de recompensa, podrían generar una dependencia de los mismos que llevaría a los niños a estar constantemente pendientes del videojuego a  lo largo del día.

Todo esto acarrea una gran pérdida de tiempo, dificultades para llevar a cabo adecuadamente los deberes escolares, falta de atención y concentración durante las horas de clase y un comportamiento de aislamiento en la propia escuela.

La adicción puede ser de tal intensidad que esté presente durante cualquier actividad que lleve a cabo durante el día: bien sean actividades manuales como comer o vestirse, o intelectuales, como los deberes escolares. Todo esto lleva al niño a perder contacto con la realidad social, emocional y familiar.


Síntomas de adicción a los videojuegos
La adicción a los videojuegos es un mal que se está propagando entre los jóvenes de manera muy preocupante. 
Son tantos los casos, que el manual diagnóstico mental (DSM-V) empleado mundialmente por psicólogos y psiquiatras, decidió catalogar en el 2013 al “Trastorno por adicción a Internet o a los videojuegos”  como una condición digna de estudiar. 

Edades más comunes de la adicción a videojuegos
El perfil más común es el de adolescentes varones de 12 a 20 años. 
Los síntomas de adicción a los videojuegos en adolescentes incluyen:
El uso reiterado de los juegos basados en Internet o videojuegos, a menudo con otros jugadores, que conduce a problemas significativos con el funcionamiento normal del joven.
Cinco de los siguientes criterios deben darse a lo largo de un año:
1. Preocupación u obsesión por los juegos. El adolescente muestra una preocupación inusual con el juego o el ordenador cuando está lejos de ellos. Podría parecer distraído, irritable o desinteresado y hablar sobre el juego casi constantemente.
2. Síntomas de abstinencia cuando no está jugando. Cambios de humor, desgana por hacer otras cosas, agresividad, tristeza, actitud defensiva.
3. Aumento progresivo del tiempo que dedica a jugar. Cada vez necesita de más tiempo para satisfacer la necesidad de jugar.
4. La persona ha intentado parar o reducir el tiempo que dedica a jugar, pero no lo ha conseguido.
5. La persona ha perdido interés por otras áreas de su vida, como sus aficiones o amigos.
6. La persona ha tenido un abuso continuo de los juegos o internet, aun sabiendo las consecuencias que podían traerle. 
7. La persona miente a los demás acerca de su uso con los juegos o internet.
8. La persona usa los videojuegos o internet para calmar su ansiedad o culpa. Como una forma de escapar de la realidad.
9. La persona ha perdido relaciones o las ha puesto en riesgo por los videojuegos o internet.


¿Jugar mucho con videojuegos puede perjudicar a mi hijo?

Sí, jugar con videojuegos en exceso puede tener una serie de efectos negativos en un niño pequeño por varios motivos:

Los niños que pasan demasiado tiempo ante la computadora dejan de hacer otras actividades que son fundamentales para su desarrollo físico, social, intelectual y emocional. El tiempo que pasan ante la pantalla de la computadora lo podrían invertir en jugar con sus amiguitosleer un libro y hacer actividades contigo y otras personas.
Los niños suelen jugar solos a los videojuegos, y la falta de compañía puede causar un aislamiento social.
Según algunos estudios, los niños que ven más de 10 horas de televisión a la semana no van tan bien en sus estudios como los niños que ven menos televisión. Al marcar límites es importante que tengas en consideración el tiempo total que tu niño pasa ante todas las pantallas electrónicas juntas. Entre éstas la televisión, la computadora o el cine.
A medida que los niños crecen, las malas costumbres se van arraigando y es más difícil combatirlas. Según algunos estudios, en Estados Unidos, un niño que cursa el cuarto grado de primaria pasa un promedio de 9.5 horas semanales jugando con computadoras y videojuegos. Esto, sin contar las horas que pasa frente a otras pantallas como la televisión, por ejemplo.
Algunas investigaciones indican que los niños que regularmente juegan a videojuegos violentos, son más propensos a desarrollar comportamientos agresivos.

Sin embargo, es importante recordar que no todos los juegos de video son perjudiciales. Los juegos de calidad dan a los niños la oportunidad de solucionar problemas y usar el raciocinio lógico. También mejoran 
la motricidad fina y la coordinación, y fomentan el interés en la tecnología de información.

Además, si estás jugando con tu hijo —algo que yo recomiendo— los videojuegos les brindan la oportunidad de hacer algo juntos. De cualquier manera, lo mejor que puedes hacer es 
limitar el tiempo que tu niño juega con videojuegos, mientras todavía es pequeño. Sé también un consumidor inteligente y elige videojuegos que sean adecuados para la edad de tu hijo y no le transmitan mensajes negativos o erróneos.

Te ofrecemos 
una guía sobre cómo establecer límites cuando tus niños usen los juegos de video y mira este video sobre el tema y otro sobre el uso de dispositivos de alta tecnología.


Esto abre las puertas a una nueva generación de infantes que cada vez tienden a tener menos contacto interpersonal y mayor problema en el manejo de sus habilidades sociales. ¿Están los padres de familia enterados de los efectos que causan los videojuegos de tipo militar a sus hijos?
Los videojuegos han tenido en ocasiones mala imagen, originada está en muchas ocasiones en opiniones vertidas por los medios de comunicación si bien con el tiempo la opinión general ha ido mejorando.
El videojuego ha fungido como un arma de dos filos en el público infantil: según un estudio, el niño desarrolla habilidades mentales y su capacidad de razonamiento es más activa en comparación a un niño de hace 20 años que no contaba con esta tecnología; otra consecuencia es la falta de socialización y algunos aspectos de su desarrollo motriz.

Son muchos los padres que sufren dolores de cabeza para poder atender las lesiones de sus hijos fanáticos del videojuego. Nadie puede descalificar la tecnología, pues brinda muchos beneficios en el trabajo y al mundo del entretenimiento, como el universo de los videojuegos, pero hay que tener cuidado, ya que su uso exagerado puede generar lesiones en tendones o afectaciones cerebrales.

Por otro lado no todo es malo a nivel psicológico, durante el juego se desencadenan reacciones emocionales intensas, muchas de las cuales pueden ser positivas porque lograrán que el jugador se sienta bien por haber triunfado y desarrollado la habilidad requerida para vencer al oponente virtual (según el grado de dificultad o el nivel de complejidad del videojuego). Debido a que algunos videojuegos reconocen estos logros, pueden ayudar a elevar la autoestima de los niños.
¿Están los padres de familia enterados de los daños que causan los videojuegos de tipo militar a sus hijos de 5 a 12 años?
El gran éxito de los videojuegos radica en el bienestar que provoca convertirse en los personajes o héroes de las historias, y en la manera gratificante de cómo se canalizan los impulsos agresivos.

Ventajas de los videojuegos
A nivel psicológico, durante el juego se desencadenan reacciones emocionales intensas, muchas de las cuales pueden ser positivas porque lograrán que el jugador se sienta bien por haber triunfado y desarrollado la habilidad requerida para vencer al oponente virtual (según el grado de dificultad o el nivel de complejidad del videojuego). Debido a que algunos videojuegos reconocen estos logros, pueden ayudar a elevar la autoestima de los niños.

Otras ventajas de los videojuegos:

•Favorecen el desarrollo de habilidades de pensamiento.
•Aumentan la coordinación mano-ojo.
•Aumentan la velocidad de reacción a diversas situaciones.
•Favorecen la destreza en el manejo de la tecnología.

En general el efecto de los videojuegos en la calidad de vida de un niño depende de una combinación de factores:

•El contenido del videojuego
•El tiempo que pase jugando
•La función de esta actividad en la vida del niño


Desventajas de los videojuegos
Conforme el niño destina más horas al día a los videojuegos, va sacrificando tiempo para otras actividades, tales como la tarea, jugar con los amigos o convivir con la familia, al grado de aislarse de su entorno social, fugarse de su realidad (sobre todo de los problemas familiares) y convertirse en una verdadera adicción.

Las principales desventajas de los videojuegos son:

•Predisponen a vivir en un mundo irreal que reduce la actividad física y la experiencia vital en general.

•Si no es bien encausado por los padres, el hecho de perder constantemente en un juego genera frustración y coraje.

•Por la misma naturaleza de los juegos, se despierta una necesidad de competencia que si no es guiada positivamente, puede provocar actitudes de ira y desesperación.

•En el caso de los videojuegos de tipo bélico, se familiariza a los niños con la violencia y con un lenguaje desprovisto de valores, en donde el usuario aprende a aniquilar sin compasión, sin remordimiento y muchas veces sin causa justificada.

•Se favorece el aislamiento de los niños y el escape ante problemas escolares o familiares. Muchos niños que no cuentan con apoyo, aceptación, confianza y muestras de cariño por parte de sus padres, se refugian en los videojuegos, la televisión y otras actividades.
Afectan videojuegos conducta de menores
Utilizando las investigaciones que realizó la Psicóloga de la UNAM Andrómeda Valencia:
Daño. Los niños asimilan la violencia como algo normal, pues lo ven como parte de su entretenimiento, lo cual genera problemas a corto plazo.
MÉXICO.- Arturo F. tiene 11 años, cursa el cuarto año de primaria y hace 3 años sus papás le regalaron una consola de videojuegos por su cumpleaños.
Parte del repertorio de sus videojuegos eran Madagascar, La Era de Hielo, Lego Indiana Jones, Ratatouille, entre otros, creados para chicos.
Todo cambió la Navidad pasada, cuando a Alejandro, padre de Arturo, se le ocurrió comprarle Grand Theft Auto IV, un juego con escenas de violencia, alcohol y drogas, en donde el personaje, entre otras cosas, puede meterse a un prostíbulo y conversar con prostitutas.
Según Alejandro, no tenía idea de qué se trataba el videojuego, pues sólo fue a la tienda, lo vio entre los más vendidos y pensó que sería un buen detalle.
Lo que comenzó como una diversión, terminó en varias terapias con el psicólogo, pleitos familiares y el desembolso de varios miles de pesos.

“Mi niño quería una consola porque en la escuela todos sus compañeros tenían y sí, al principio lo dejábamos jugar tres horas por semana, pero luego vimos que lo entretenía y él estaba a gusto y ya no medimos el tiempo. Luego, a mí se me ocurrió regalarle un videojuego que está clasificado como violento y no apto para niños, pero nunca me di cuenta de eso”, cuenta el padre de Arturo.
Él asegura que con el paso del tiempo, su hijo se volvió un rebelde, pero pensó que era por la edad, hasta que un día lo llamaron del colegio para avisarle que Arturo estaba suspendido por intentar llevar a una niña al baño y “tocarla”, por decir groserías en el salón de clases y ser majadero con su maestra.
El psicólogo de la escuela platicó con ambos papás y concluyó que su comportamiento se debía al uso excesivo de los videojuegos violentos.
El padre del pequeño dice que la situación por la que atravesó su hijo se convirtió en un infierno de meses para todos.
Hoy, el niño está a punto de terminar las terapias y tiene prohibido tocar su consola hasta que esté recuperado.
Con respecto a lo que señala la psicóloga:
“Si los niños ven que es algo que forma parte de su entretenimiento lo van a asimilar como un comportamiento normal y entonces lo van a repetir. Algo que empieza como una diversión puede volverse una manera para relacionarse con la demás gente”.
Por esto es importante que los padres de familia supervisen lo que sus hijos juegan y observan.
Como cita el responsable de una sucursal de Game Planet Ricardo J.:
En muchas ocasiones los padres no prestan atención a lo que juegan sus hijos, casi siempre los niños estiran la mano para pedir dinero y comprar un videojuego y mejor para ellos si es violento; los papás ni siquiera voltean a ver de qué se trata el juego ni la clasificación de éste.
¿Cómo puedo saber si mi hijo está jugando videojuegos aptos para su edad?
Para saber si la relación de tu hijo con los videojuegos puede convertirse en una adicción, o un daño psicológico pon mucha atención a las siguientes señales:
•Pasa más de dos horas diarias en los videojuegos.
•Se muestra extremadamente inquieto y ansioso cuando no puede jugar.
•Procura aislarse de las actividades familiares y casi no le gusta platicar con sus padres. En general es solitario y poco sociable.
•Le cuesta trabajo relacionarse con figuras de autoridad.
•Muestra poco o nulo interés por cualquier actividad física o deportiva.
•Presenta bajo rendimiento escolar y tiene poco interés por la tarea extraescolar. el niño asume la tarea como un obstáculo para poder jugar.
Publicado por FIOXen 9:33No hay comentarios: 
Consejos el uso adecuado de los videojuegos
Los videojuegos pueden ayudar a desarrollar habilidades que permitan a los niños estar preparados para desenvolverse en la sociedad digitalizada de nuestros días, siempre y cuando se usen bajo la supervisión de los padres. Es importante que los padres traten de evitar que los videojuegos sustituyan el tiempo de convivencia con otros niños o que éstos se conviertan en la “niñera” que los mantenga ocupados y silenciosos en casa.

Lo más recomendable es que los niños jueguen una hora diaria como máximo, ya que existen varios estudios que advierten que más de dos horas de juego puede ser dañino y causar adicción.

Asegúrate de que el videojuego sea adecuado para la edad de tu hijo.

Para ello existe una clasificación internacional que puede servir de guía a los padres de familia y que toma en cuenta el nivel de violencia (por ejemplo, uno de los criterios es la cantidad de sangre derramada), la justificación del contenido (por ejemplo, si el personaje es obligado a responder violentamente para defender una causa noble o sólo porque le gusta hacerlo), el tipo de lenguaje utilizado y el contenido sexual que va desde la sugerencia hasta la desnudez gráfica.


¿Niños enganchados a los videojuegos? Ocho pautas para moderar su uso
Los niños necesitan reglas de uso de consolas, tabletas y ordenadores y contar con alternativas de ocio
Videojuegos en ordenadores, consolas o tabletas. El denominado ocio digital para niños se impone con fuerza entre las actividades elegidas por los pequeños para ocupar su tiempo libre. Pero, ¿cuándo se pasa del uso al abuso? En este artículo se explica por qué se debe controlar la utilización de videojuegos en los niños y se proporcionan ocho pautas útiles para moderar su consumo entre los menores.
Niños y videojuegos, ¿por qué controlar el uso?
Jugar con videojuegos en consolas, tabletas u ordenadores no tiene por qué ser una actividad nociva para los niños, siempre que se haga con moderación. El propio Parlamento Europeo afirma que un buen uso de los dispositivos de juego en menores promueve algunas habilidades como la creatividad infantil o la cooperación.
Los padres españoles no difieren mucho de esta opinión. Un estudio de la Federación Europea de Software sobre consumo de videojuegos en Europa (noviembre de 2012) destaca que el 67% de los progenitores españoles considera que con esta actividad se desarrolla el intelecto de sus hijos.
Sin embargo, todos estos posibles beneficios de los videojuegos sobre los niños se pueden convertir en perjuicios por un uso indebido. Si el tiempo dedicado a las máquinas es excesivo, o los contenidos de los juegos no son adecuados a la edad del pequeño, pueden aparecer problemas de atención, crearse adicción y dependencia de los dispositivos o producirse el aislamiento social del menor ante su desinterés por participar en otras actividades con los amigos.


Ocho pautas para limitar el tiempo de uso
1. No utilizar los dispositivos para callar al niño.
Muchos padres emplean sus dispositivos electrónicos (móviles y tabletas) o las videoconsolas portátiles como un rápido y eficaz recurso cuando desean que su hijo se mantenga entretenido y callado por un tiempo, mientras ellos están ocupados con otra actividad. Esta actitud se puede convertir en un arma de doble filo, ya que los niños aprenden que al molestar o incomodar a sus padres, recibirán un premio.
Lo recomendable es que los progenitores opten en estas situaciones por poner las debidas normas y límites a sus hijos para que aprendan a comportarse de forma adecuada.
2. Marcar los horarios de uso y respetarlos.
No se trata de prohibir a los niños jugar a la consola o la tableta, sino de conseguir que estas no se conviertan en su único entretenimiento. El Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones Infantiles de la Asociación Española de Pediatría aconseja limitar el uso de las videoconsolas en menores a un máximo de dos horas diarias.
Para conseguirlo, los padres deben acordar con los pequeños un horario, mejor cuando no se interfiera con otra actividad programada, y hacerles partícipes de su cumplimiento (con una alarma o un reloj a la vista), de modo que ellos sean también responsables de su tiempo de juego.
3. Moderar la compra de videojuegos
La pauta se suele repetir. Estrena juego y puede pasar todo un mes enganchado hasta que consigue superar todos los niveles. Cuando lo logre, ya no es tan adictivo
El error que cometen muchos padres es volver a recargar la adicción con un nuevo juego que atrapa al niño de nuevo en el mundo digital y le impide apreciar otros entretenimientos.
Para evitarlo, es importante limitar la compra de videojuegos e incluso de nuevos dispositivos, y cuando hay que premiar o celebrar algo con el pequeño, optar por otros regalos alternativos.

4. La consola es de los padres.
Restringir y limitar el empleo de una consola o tableta es mucho más fácil si el propietario no es el propio niño. Como no se trata de impedir que utilice estos dispositivos, sino de que modere su uso, una buena idea es no regalárselos al pequeño sino a uno de los progenitores. De este modo, el menor no sentirá que tiene libertad total para utilizarlo como cualquier otro de sus juguetes, y para los padres será mucho más fácil imponer su autoridad como dueños del juego.
5. Ofrecer actividades alternativas en casa.
El aburrimiento también puede ser beneficioso para los niños. Pero cuando existe el peligro de que pase toda la jornada pegado a una consola o tableta, es necesario ofrecerle alternativas de ocio distintas a las digitales.
Si se debe permanecer en casa, se le pueden proponer actividades lúdicas más tranquilas como leer o leerle un cuento en el caso de los más pequeños, dibujar, hacer un puzle y otros juegos de mesa. Es importante animarle y hacerle entender que estas actividades pueden ser igual o más divertidas que jugar con su máquina.
6. Programar salidas al aire libre.
El verano es la época idónea para planificar numerosas salidas y excursiones, con el fin de que los niños disfruten y se diviertan al aire libre. Una jornada de playa o de piscina, un paseo por el campo o la montaña, unos días de campamento o una educativa visita a un museo son algunas de las alternativas de ocio que ayudarán a que el pequeño se olvide por unas horas de sus juegos digitales y aprenda a apreciar otras actividades lúdicas.
7. Padres compañeros de juegos.
Jugar a la videoconsola puede ser divertido, pero disfrutar de la completa atención y compañía de sus padres es para muchos niños el mejor regalo de las vacaciones. Los progenitores pueden aprovechar la etapa estival para pasar más tiempo con sus hijos y dedicarles todas las atenciones que la agitada jornada laboral no permite. Los adultos pueden idear numerosas actividades para disfrutar en común con sus hijos y ser unos perfectos compañeros de juegos alternativos a las consolas.
8. Promover las relaciones con niños de su edad.
Los niños necesitan niños. Para evitar que el pequeño se enmascare en el mundo virtual y no adquiera las habilidades sociales necesarias para relacionarse con los demás, la mejor alternativa es rodearle de un entorno en el que pueda jugar y divertirse con otros de su edad. Si en cada salida o durante el día a día, el menor solo cuenta con la compañía de los adultos, es fácil que opte por evadirse con los videojuegos.

Niños, videojuegos y consolas

El 70% de los padres presta su tableta a sus hijos menores de 12 años para jugar
Las videoconsolas forman parte ya del equipamiento de gran parte de los hogares españoles y los niños son unos de sus principales usuarios. Según los datos del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación, el 62% de los menores españoles juega de forma habitual a la consola, a la que dedican una media de 5,2 horas semanales.
Por otra parte, las tabletas incrementan cada vez más su presencia entre los pequeños. El Interactiva Advertising Bureau, asociación que representa al sector de la publicidad en medios digitales en nuestro país, estima que un 23% de los internautas españoles cuenta ya con este dispositivo. Además, el 70% de los padres comparte su tableta con sus hijos menores de 12 años, según la consultora Nielasen.

Douglas Gentile
Psicólogo del desarrollo y comportamiento

De acuerdo con algunos expertos, los niños menores de 3 años ni siquiera deberían estar jugando a los videojuegos o en las computadoras. Según ellos, es mejor que los pequeños se entretengan con juguetes que puedan manipular y que sean menos abstractos, como los bloques para construir.

Pero si tu hijito ya tiene la costumbre de jugar a los videojuegos (gracias, tal vez, a un hermano mayor), éste es el momento de empezar a establecer límites.

Lo primero que tendrás que hacer es comprobar cuánto tiempo está jugando y luego compararlo con las demás actividades que hace en su tiempo libre. La mayoría de los expertos en desarrollo infantil recomiendan que el tiempo total que los niños pasan ante la pantalla (lo cual incluye ver televisión y películas así como jugar con videojuegos o computadoras) se limite a una o dos horas al día.

Si, por ejemplo, tu hijo juega a su videojuego favorito por unos 45 minutos al día, ve un programa de televisión y realiza alguna actividad física diaria, yo no me preocuparía mucho en reducir el tiempo que dedica a los videojuegos. Si por otro lado, está pegado al control del videojuego por horas y horas, creo que está jugando demasiado.

Éstas son algunas de mis sugerencias para controlar el tiempo de los juegos electrónicos:

Establece un límite de tiempo antes de que tu hijo empiece a jugar. Por ejemplo, si quieres que tu hijo juegue sólo por 30 minutos, dile que ése será su límite y pon el cronómetro de la cocina. Cuando toque el timbre tendrá que terminar el juego, sin protestar. Si se queja o trata de negociar para jugar más tiempo, repítele tranquilamente cuál es su tiempo límite. Si se niega a parar de jugar, desconecta el juego y guárdalo por el tiempo que juzgues apropiado.

Ten preparada una solución para la queja: "¡Pero estoy justo en medio del juego!". Casi todos los juegos tienen una función especial, una especie de pausa que les permite guardar el juego, manteniendo los puntos logrados y las pistas que llevaban hasta ese momento. Tal vez tengas que enseñarle cómo usar esa función.

Cuando se acabe el tiempo, sugiérele 
otras actividades. Tal vez pueda ayudarte a cocinar o pueden leer un libro juntos. O bien dibujar o hacer un proyecto artístico.

Exígele que termine sus 
tareas y quehaceres. Te puede ayudar a recoger los juguetes u organizar su cuarto antes de empezar a jugar con videojuegos, ver la televisión o una película.

No instales 
la computadora ni dejes el juego de video en el cuarto de tu hijo. Tu niño podría jugar sin ninguna supervisión.

Lee más en detalle sobre 
el posible riesgo que los videojuegos tienen para el desarrollo de tu hijo y mira este video sobre el tema y otro sobre el uso de dispositivos de alta tecnología


¿Cuál es la edad apropiada para los videojuegos?
Somos muchos los padres que consideramos que el entretenimiento digital debe ser controlado y en la medida de lo posible postergado. Mi hijo mayor, comenzó a pedir videojuegos desde los 4 años, entusiasmado por los videojuegos que veía en casa de sus amigos; sin embargo no fue sino hasta pasados los 5 años que sucumbimos ante sus peticiones: cuando tenía 5 años y medio, su abuela le regaló la Nintendo DS por haber terminado muy bien su curso y porque se acababa de convertir en "hermano mayor". (Debo ser sincera, lo hubiera postergado aún más... pero lo de la llegada del hermanito me ablandó.) 

Por lo general (y por normativa europea) los juguetes tienen indicado en su empaque la edad mínima recomendada, lo que me sirvió muchas veces de argumento para evitar que mi hijo jugara con juguetes violentos tipo "Bakugan" o "Gormiti" o "Ben10" : - "No chiqui, no te lo puedo comprar, mira acá dice que es para mayores de 5 años"-.  (Debo aclarar que mi hijo aprendió a reconocer los números siendo muy pequeño). 
Pero con los videojuegos la cosa se complicó mucho más, porque la oferta comienza con "3+". - "Maaami, pero miiiira... eso es para mayores de 3 y yo ya tengo 5"-  Pasaba por ser una mamá-bruja, pero por fortuna argumentos mayores me acompañan siempre y logro convencerlo de que a pesar de la edad en el empaque, él sigue siendo muy pequeño para esos videojuegos. Argumentos como "eres mayor, pero no quiero que tengas pesadillas" o "mamá sabe que eres mayor, pero prefiero que juegues cosas que te tranquilicen, y no que te pongan como un loquito".
Los videojuegos ofrecen cosas muy positivas, como por ejemplo:

Ayudan a desarrollar habilidades de psicomotricidad fina (pinza digital y coordinación ojo-mano).
Estimulan la concentración.
Pueden resultar muy útiles como apoyo didáctico. Al ser entretenidos y con imágenes atractivas, los niños pueden ir aprendiendo tanto conceptos como valores. (Esto depende del juego que escojamos).
Generan estimulo de superación (el hecho de ser por niveles, estimula al niño a trabajar para superar sus propias marcas).
Pueden llegar a tener hasta aplicaciones terapéuticas en personas con discapacidades físicas y mentales, y en personas afectadas por anorexia, entre otros.

Claro está que lo que más nos preocupa como padres, son los posibles efectos negativos que puedan tener, los cuales a la hora de la verdad son sólo los efectos de un USO INDEBIDO Y NO ACOMPAÑADO NI LIMITADO de los mismos. Los principales problemas son:
No fomentan la actividad física. El niño se puede volver sedentario, con los problemas que esto puede conllevar: apatía, obesidad, etc.
Si el contenido del juego es violento, puede generar agresividad en el niño. Los niños mayores pueden querer emular las conductas agresivas o delictivas, o xenófobas de algunos tipos de juegos.
Pueden llegar a aislar y perjudicar notablemente la socialización de los niños.
Pueden generar ansiedad, agresividad y otros tipos de emociones negativas e incontrolables en los menores.
El uso descontrolado puede llevar a la obsesión y posterior ludopatía.

Para poder contrarrestar cualquier tipo de efecto adverso, hemos de tener en cuenta algunas pautas  que nos ayudaran a  evitar que nuestros hijos se "enganchen" de manera negativa:
Plantear alternativas a los videojuegos, proponer actividades al aire libre u otras en las que pueda mantener contacto con otros niños de su edad, evitando el sedentarismo y promoviendo la actividad física y la socialización.
Establecer horarios, una o dos veces por semana, y preferiblemente que no sea entre semana para que no interfiera con los deberes escolares.
Limitar el tiempo es muy importante ya que no debe superar 30 minutos si tienen menos de 6 años, ni más de 1 hora si es mayor. La Wii te invita a no jugar más de 1:30 horas sin descanso, y algunos videojuegos para niños mayores de 12 años indican que no debe superar las 3 horas.
Conocer y familiarizarse con los juegos, nos permitirá saber si son o no apropiados.
Ayudar en la elección de los juegos, favoreciendo los de contenido didáctico y evitando los de contenido violento, xenófobo o delictivo. Si desde pequeños se les inculca que este tipo de juegos tiene connotaciones negativas, es más probable que a los 12 o más años ya no se interesen por ellos.
Revisar muy bien las etiquetas de los videojuegos, para poder clasificarlos. Para ello ver la página del enlace, allí verán todos los iconos y sus significados.
Jugar con ellos o acompañarlos durante el juego. Esto permitirá a los niños sentir que nos interesan sus cosas, se sentirán seguros si no entienden algo del juego, y a nosotros nos permitirá detectar si les está afectando emocionalmente.

Aun cuando la edad mínima determinada para el inicio en los videojuegos se marque a partir de los 3 años, cabe anotar que el criterio de dejar o no a un niño acceder a este tipo de ocio, dependerá única y exclusivamente de los padres. Por mi parte considero que los videojuegos como tal, no deben utilizarse antes de los 3 años de edad, y si es posible postergarlo hasta mínimo los 5; está siempre la opción de la tableta digital con sus aplicaciones diseñadas particularmente para los menores en edad preescolar y otro tipo de juguetes digitales que los emulan, pero que son mas adecuados para las edades tempranas. En una próxima entrada, les contaré sobre las consolas y mis recomendaciones por edades.

Tanto que ahora las personas le declaran como un nuevo oficio el ser video games
Y muchos de ellos
van a conferencias internacionales donde dan a conocer nuevos recor



















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